Wall Streetcerró a la baja con los inversores preocupados por el efecto de la reciente crisis crediticia en los resultados empresariales del cuarto trimestre, en una jornada en la que el precio del barril del petróleo de Texas batió un nuevo récord. El índice Dow Jones de Industriales, el indicador más importante de Wall Street, bajó un 0,51%, hasta alcanzar las 13.913 unidades. El mercado tecnológico Nasdaq perdió un 0,58%, hasta los 2.763,91 puntos.
Mientras que el selectivo S&P 500, que mide el rendimiento de las 500 principales empresas estadounidenses que cotizan en la Bolsa de Nueva York, bajó un 0,64% para colocarse en los 1.538 puntos. Desde hace varias semanas Wall Street evoluciona afectada por la crisis inmobiliaria y los anuncios de los principales actores -principalmente bancos- de esa debacle, que provocó turbulencias en los mercados financieros mundiales este verano. Declaraciones de Bernanke El martes, fue el diagnóstico cauteloso sobre la economía del presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, en un discurso pronunciado en el club de la Economía de Nueva York en la noche del lunes, el factor que socavó el ánimo de los inversores. Aunque declaró ver señales de mejoría en los mercados financieros, Bernanke estimó que el crecimiento debería ser 'moderado' en el tercer trimestre, y principalmente que la incertidumbre es mayor sobre el futuro, a causa del esperado agravamiento de la crisis inmobiliaria. La mayoría de los analistas estima ahora que lo peor de la crisis financiera realmente no pasó, contrariamente a lo que habían permitido suponer las operaciones de transparencia efectuadas por el sector bancario y los sólidos indicadores económicos del mes de septiembre. Máximos del crudo Por otra parte, los precios del petróleo, que alcanzaron este martes nuevos récords en Nueva York (88,20 dólares el barril) y en Londres (84,49 dólares) continúan acentuando la tendencia, explican los analistas. En efecto, el mercado teme que la disparada de los precios del crudo afecte el consumo de las familias, que junto al empleo, son los pulmones del crecimiento de la economía. El mercado obligatorio terminó en una nota contrastada. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 4,655% contra 4,673% en la noche del lunes, mientras que el de los títulos a 30 años subió levemente a 4,912% contra 4,907%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios