El Banco alemán de Crédito para la Reconstrucción y el Desarrollo (KfW), de carácter público, cerró el ejercicio 2008 con pérdidas de 2.700 millones de euros, de los que 900 millones se anotaron en el cuarto trimestre.El banco, cuya propiedad se reparte en un 80% el Estado y en un 20% los estados federados alemanes, registró en 2007 y pese a las inyecciones de liquidez recibidas un total de 6.200 millones de euros. El presidente de KfW, Ulrich Schroder, prometió al presentar un balance que él mismo calificó de "poco satisfactorio" que en el ejercicio fiscal 2009, que para esta entidad arranca el 1 de abril, tendrá "nuevamente ganancias".
El KfW vendió el pasado año al inversor estadounidense Lone Strar el Banco de Industria alemán (IKB), el más afectado del grupo por las "subprime" estadounidenses y en concreto por la quiebra de Lehman Brothers. El derrumbe de esta entidad y sus actividades en Islandia costaron a KfW unos 700 millones de euros. KfW transfirió a Lehman Brothers 320 millones de euros, por un error técnico, una vez conocida su insolvencia. Las acciones de rescate emprendidas en favor de IKB supusieron al KfW una carga total de 1.500 millones de euros.

KfW, creado tras la Segunda Guerra Mundial como parte del Plan Marshall para ayudar a la reconstrucción de Alemania, ofrece créditos a pequeñas y medianas empresas y estudiantes, y tiene programas de desarrollo por todo el mundo.

Debido a las inyecciones de liquidez para rescatar al IKB, el primero en Alemania en dar a conocer su exposición a las "subprime", el gasto presupuestario del Estado fue el año pasado 7.300 millones de euros (9.417 millones de dólares) superior a lo fijado inicialmente. l pasado febrero, KfW acordó con las autoridades de supervisión bursátil BaFin una ampliación de capital de 1.250 millones de euros (1.987 millones de dólares) de IKB mediante la suscripción de acciones de otros accionistas, a lo que siguió luego otra inyección de capital.