El Banco de Italia prevé una caída del cinco por ciento del PIB italiano este año, después de que el 2008 se cerrara con una caída del 0,9%, anunció hoy el Gobernador de esta entidad, Mario Draghi. Draghi señaló también que los trabajadores en paro o que se encuentren en una situación de suspensión temporal de empleo, conocida en Italia como "cassa integrazione", podrían pasar del 8,5 por ciento actual a un diez por ciento. Por este motivo, el Gobernador del Banco de Italia señaló que la primera preocupación de la política económica es que se produzca un deterioro posterior del mercado laboral. A este respecto indicó que el cuarenta por ciento de las empresas con más de veinte trabajadores reducirán su personal y explicó que el contrato de carácter temporal de más de dos millones finalizará este año. Asimismo advirtió del avance de la deuda pública italiana, que en 2009 crecerá por encima de un 4,5 por ciento, mientras que en 2010 su crecimiento será de un cinco por ciento.