El Banco de España asegura en su última memoria de supervisión bancaria, que la estructura y evolución de las 355 entidades de crédito sujetas a su supervisión mantuvieron en 2006 una política expansiva de sus medios operativos de atención a la clientela por sexto año consecutivo. Según el regulador, la evolución de las entidades de crédito y de sus grupos consolidados convivió con un entorno económico favorable, que facilitó un comportamiento positivo en términos de actividad y resultados.El balance total de las entidades de crédito individuales creció un 16 por ciento, frente al 22 por ciento del ejercicio anterior. El Banco de España atribuyó esta desaceleración a la caída de la cartera de valores representativos de deuda y por la ligera ralentización del crecimiento del crédito a particulares con garantía hipotecaria ligada a las subidas de los tipos de interés y, en la actividad en el exterior. Por otra parte, los resultados brutos de entidades de crédito aumentaron un 46 por ciento en 2006, pese al endurecimiento del entorno competitivo.