El Departamento del Tesoro anunció este miércoles los detalles del plan de la Casa Blanca para ayudar a nueve millones de hipotecados a mantener sus viviendas a través de la modificación de los términos de los préstamos que acordaron con las entidades financieras. Se trata de dos programas que contarán con una partida de 75.000 millones de dólares, que estarán disponibles, por un lado, para entre cuatro y cinco millones de propietarios que tengan un buen historial de pago de sus cuotas con Fannie Mae y Freddie Mac. Por otro, se podrán acoger a las ayudas entre tres y cuatro millones de titulares de hipotecas que corren el riesgo de no poder hacer frente a sus préstamos por la subida del importe de las cuotas y que tampoco pueden vender sus viviendas por la caída de los precios.