El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dejará a disposición de varias aseguradoras de vida estadounidenses fondos del rescate federal, en respuesta al esfuerzo del atribulado sector para obtener ayuda del Gobierno. El Tesoro está preparado para inyectar hasta 22.000 millones en las aseguradoras en virtud del plan de rescate iniciado el otoño [boreal] pasado conocido como Programa de Alivio para Activos en Problemas, o TARP.
Las inyecciones de capital representan la primera ronda nueva de fondos de rescate federal desde que los grandes bancos obtuvieran ayuda adicional hacia fines del año pasado. La ayuda para el sector de seguros de vida era esperada, pero las compañías estuvieron esperando por semanas desde que The Wall Street Journal informara a inicios de abril que el Tesoro había decidido otorgar dinero a compañías calificadas del sector. Incluso en noviembre pasado, algunas empresas estaban tomando medidas tales como acuerdos para adquirir instituciones de ahorros y préstamos a fin de ser elegibles.

Hartford Financial Services Group Inc. informó el jueves que cuenta con la aprobación preliminar para recibir 3.400 millones  de dólares en fondos federales. Un vocero del Tesoro señaló que el Gobierno también acordó otorgar fondos a Prudential Financial Inc., Principal Financial Group, Lincoln National Corp. y Allstate Corp.

Técnicamente, muchas aseguradoras de vida no eran elegibles para la parte del TARP asignada a los bancos, conocida como Programa de Compra de Capital, o CPP por su sigla en inglés.

Las aseguradoras de vida que están obteniendo ayuda lograron ser elegibles en virtud del programa federal, porque ya eran empresas holding bancarias o debido a que tomaron medidas para obtener ese estatus, como acordar adquirir una institución de ahorros y préstamos.