El presidente de Ebro Puleva, Antonio Hernández Callejas, propondrá al consejo de administración el reparto de un dividendo extraordinario una vez cerrada la venta de su negocio lácteo Puleva a la multinacional francesa Lactalis.
Hernández Callejas había anticipado el pago del dividendo en la reunión con analistas celebrada en febrero para presentar los resultados anuales, confirmaron a Efe fuentes de la compañía.

Con este reparto, Ebro repetirá la política de retribución de 2009, cuando abonó un dividendo extraordinario de más de 55,4 millones de euros más otro de 34,3 millones mediante el reparto de acciones en autocartera, tras la venta del negocio azucarero y de unos terrenos.