El grupo alemán registró en el cuarto trimestre de 2009 unas pérdidas de 283 millones de euros, frente a los 3.180 millones de euros que perdió en el mismo periodo del año anterior.  A pesar de que el grupo ha conseguido reducir sus números rojos, el resultado se ha quedado por debajo de las expectativas del mercado: los analistas consultados habían previsto un beneficio de 220 millones de euros.
 Según explicó la compañía, las pérdidas se debieron a los costes de reestructuración, así como a los gastos derivados de la quiebra del minorista Arcandor.

Los ingresos descendieron un 12% con respecto a los últimos tres meses de 2008, hasta los 12.390 millones de euros, también menos de lo que esperaba el mercado.