Deutsche Bank hizo un ajuste adicional de 3.600 millones de dólares por depreciación de activos en el segundo trimestre del año, lo que le eleva a más de 11.000 millones de dólares su factura por la crisis crediticia. El beneficio antes de impuestos cayó a 642 millones de euros frente a los 2.700 millones que logró en el mismo periodo de 2007, según el grupo, que dijo 'mantener la precaución para el resto de 2008', en palabras del consejero delegado Josef Ackermann. Deutsche Bank dijo que tuvo una depreciación de 1.000 millones de euros en activos respaldados por activos hipotecarios y otros 500 millones ligados a aseguradoras 'monoline'.