Dell alcanzó un beneficio neto de 766 millones de dólares (unos 518 millones de euros) en el tecer trimestre, lo que representó un incremento del 27% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. La facturación de la tecnológica ascendió a 15.600 millones de dólares (10.561 millones de euros), lo que se traduce en un incremento del 8,5% respecto al mismo periodo del año pasado. La compañía tiene previsto mantener su política centrada en prioridades estratégicas que puedan proporcionar mejor valor a sus clientes al tiempo que consigue un balance de liquidez, rentabilidad y crecimiento más óptimo, lo que llevará a Dell a incurrir en gastos adicionales.