Dell ganó 290 millones de dólares en su primer trimestre fiscal (febrero-abril), lo que supone una caída del 63% respecto al mismo periodo de 2008. caídas que se explican en buena medida por el descenso en la venta de ordenadores personales (PCs) y a gatos de reestructuración. La facturación de la compañía descendió un 23%, hasta los 12.342 millones de dólares y  el resultado operativo se redujo un 54%  hasta los 414 millones.
La caída de las ventas tanto de ordenadores personales de sobremesa, que disminuyeron un 34% para sumar 3.163 millones de dólares, como de portátiles, que descendieron el 20% hasta 3.875 millones, está detrás de este descenso en los resultados de Dell. Pero también influyeron los gastos de reestructuración de la compañía, que bajaron de 24 a 15 centavos por acción el resultado neto del trimestre.

El presidente y consejero delegado de la compañía, Michael Dell, señaló que "los signos sobre la evolución de la demanda siguen confusos y el entorno aún es desafiante".

Los ingresos que Dell obtiene de las grandes compañías se recortaron en su primer trimestre fiscal en un 31% respecto a hace un año, y los procedentes de las pequeñas y medianas empresas mermaron en un 30%.