El contexto macro de la semana pasada estuvo marcado por unos datos de empleo americanos mejores de lo esperado (non-farm payrolls), que fueron en cierta medida contrarrestados por los datos de confianza manufacturera de tono negativo. En Europa las cifras de PMI, sobretodo de los países periféricos, dieron una sorpresa positiva.

Esta semana comenzó con datos mixtos provenientes de Asia, con datos débiles de China que parecen poner ciertos interrogantes en la posibilidad de un mayor debilitamiento de lo previamente anticipado, y un dato mejor de lo esperado en cuanto al PIB de Japón.

Este dato favorable de Japón, probablemente favoreció mucho la importante noticia que daba el BoJ a mediados de semana, donde cortaba el programa de estímulos que venía realizando. La repercusión en los mercados fue instantánea, propiciando caídas en las principales bolsas al dejar a los inversores sin los estímulos a los que ya estaban tan acostumbrados.

La duda sobre la longevidad de los estímulos se instaura en los bancos centrales, que unido al “downgrade” por parte del Banco Mundial del crecimiento global, y las tensiones en Grecia y Turquía, juegan en favor de un incremento generalizado de la incertidumbre en los mercados, con “rallies” en el yield de las economías periféricas europeas.
Será por tanto muy importante prestar atención a la reunión de la Fed del 18-19 de la semana que viene, pues será interesante ver como tratan el entorno de incertumbre y volatilidad creado.

Jose Marton
Analista de Mercados