Amanece pero hoy a Wall Street subir no le apetece. Los datos de empleo de mayo no han infundido confianza en los inversores más bien, les ha desanimado. A esto se le une el posible default de Hungrí, con lo que finalmente el Dow Jones desciende en la apertura un 1,07% hasta los 10,145 puntos, en Nasdaq un 1,74% y el S&P 500 un 1,67%. En el mercado de divisas, el euro sigue descendiendo y ya marca los 1,20 dólares, mientras que en le mercado de materias primas el barril de petróleo se compra a 74,75 dólares.
Cuando los más optimistas cantaban la oda a la recuperación, el mercado laboral estadounidense vuelve a dar señales de flaqueza. Si bien durante el mes de mayo se creó empleo como hacía meses, se esperaba que superara las 431.000 personas que finalmente consiguieron un puesto el mes pasado. La tasa de desempleo del mismo mes, se ubicó en el 9,7%, en línea con las previsiones.

A la desilusión de los datos de empleo se suma el miedo que llega desde el Viejo Continente a puertas de EE.UU. El posible default de Hungría, el aumento de las primas de riesgo de los bonos españoles y las dudas sobre la recuperación en Europa vuelven a frenar los ánimos de los inversores que se pudieron ver en las últimas sesiones del parqué neoyorkino.

Por daños colaterales europeos, los bancos están entre los valores castigados esta sesión. Vemos a Bank of America descendiendo un 1,52%, a Citigroup y Wells Fargo cayendo un 2,15% y a Morgan Stanley un 1,42%.

Si bien la marea negra provocada por BP en las costas del Golfo de México no está del toro controlada, la petrolera ya ha confirmado el cierre de una segunda tubería. Aún así, los descensos del valor en el NYSE continúan, hoy con un 2,44% de caída.

En Japón el nombramiento de Naoto Kan como nuevo primer ministro podría suponer un freno a las subidas del yen gracias a las políticas fiscales más disciplinadas que pretende poner en marcha.