La semana pasada saltó la liebre en el sector de las energías renovables: el gigante francés Alstom estaría buscando cazar algún fabricante de aerogeneradores. En el punto de mira tres compañías: Gamesa, Repower y Vestas. Los expertos consideran que el contexto actual de precio de las energía al alza, con episodios incluso de tensiones puntuales por motivos geopolíticos, añaden interés en las renovables. Un interés que, en el caso de la española, la colocan por encima de los 4 euros.
Durante el año pasado fue noticia por el mal comportamiento que experimentó. Una penalización que le llevó a perder más de 5 euros en su valor bursátil, desde los 7 euros en los que cotizaba en marzo de 2011 hasta los 2.7 euros en los que cotiza actualmente. Una caída que llevó a los expertos incluso a dejar de recomendarla “pues aunque vale muchísimo más de lo que cotiza, desde hace tiempo sé que luchar contra las presiones bajistas de los especuladores no merece la pena”, reconoce Alberto Roldán, director de análisis de Inverseguros. Eso sí, a medio plazo no descarta que el valor “de noticias positivas para buscar todo el potencial alcista que tiene la acción que, insisto, es mucho”.

Estratégicamente, Gamesa conviene a Alstom

Y parece que ese momento podría haber llegado. El posible interés de Alstom en una compañía europea que fabrique aerogeneradores ha activado de nuevo las posiciones compradoras sobre el valor. De hecho, desde que saltara la noticia a los medios de comunicación el valor ha sumado posiciones. A pesar de que la operación se ha podido plantear y está en una fase muy previa “el contexto actual de precios de la energía al alza, con episodios incluso de tensiones puntuales por motivos geopolíticos, añade interés estratégico a las renovables como objeto de una ooperación corporativa”, reconoce Javier Flores, analista de Asinver. Este experto recuerda que estas compañías soportan “en muchos casos deuda importante y dificultades para acometer nuevas inversiones”. De ahí de que estemos en un momento de “concentración” en el sector.

Y es que por fundamentales, nadie duda que hay que tener Gamesa en cartera. Álvaro Blasco, director de análisis de Altas Capital reconoce que “es un valor que no se puede descartar porque ha tenido un castigo excesivo, basado en los problemas locales por el cambio de legislación que hemos visto a lo largo del año pasado, pero ahora pienso que está francamente barata y no me extrañaría que, si Alstom tuviera que elegir alguna compañía, se quedara con ésta”. Flores admite que la deuda de Gamesa “es abultada pero tiene una cartera de proyectos de internacionales y una tecnología que, con el apalancamiento adecuado, puede resultar interesante para una empresa como la francesa”.


Comprar con el rumor….

Pero ¿de qué precios podríamos hablar? Sara C. Suárez Ibaseta, responsable de fidelización de clientes de CMC MArkets reconoce que “desde su ascenso comenzado en marzo podríamos decir que Gamesa está demostrando una cierta recuperación en el corto plazo. Una tendencia que podría ser una simple corrección – reacción a la accion- al a tendencia bajista primaria pues el valor está en tendencia bajista desde 2008”. Sin embargo, para hacer Trading, hay oportunidades. De todos es sabido que, para jugar en una operación corporativa hay que comprar con el rumor y vender con la noticia. A falta de noticia ¿por qué no comprar Gamesa? Roberto Moro, analista de Apta Negocios reconoce que la superación de los “2.75 euros nos hace pensar que el título quiere hacer otra cosa, como recuperar la zona de 2.90-3 euros para pasar a ser neutral. Cualquier atisbo alcista pasa por niveles sensiblemente superiores”.

Como los 4 euros. Un nivel “que confirmará un cambio de tendencia una vez lo vea superado”, reconoce Juan Enrique Cadiñanos, analista de Hanseatic Brokerhouse. El experto de Asinver admite que “aunque sólo son rumores, de confirmarse la operación, la prima a pagar tendría que ser elevada, situando el precio claramente por encima de los 4 euros. Los precios actuales no justificarían la venta”.




Desde CMC Markets admiten que se pueden abrir posiciones a través de CFDs buscando objetivos de 2.9 euros – resistencias- ó 3.067 – que cerraría el gap bajista abierto a finales de febrero. “Hay que tener en cuenta que fijamos el stop en los 2.5 euros, en el momento en que se perdiera ese nivel se confirmaría la tendencia bajista primaria”. Hasta ese precio, de momento hay márgen.