La compañía española de aviación Spanair duplicó su pérdida antes de impuestos hasta los 515 millones de coronas suecas (55 millones de euros) en el primer semestre de 2008, debido a la crisis económica y al incremento de la competencia y el exceso de capacidad en el mercado nacional. El aumento del precio del combustible y un "yield" (rendimiento por pasajero) más débil explican también el resultado, según se desprende del balance difundido por SAS, propietaria de la aerolínea española. El beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación, amortización y alquileres (EBITDAR) en ese período pasó de los 314 millones de coronas (34 millones de euros) a una pérdida de 13 millones de coronas (1,4 millones de euros).
La facturación bajó un 1,3% hasta los 5.078 millones de coronas (541 millones de euros). El balance del segundo trimestre refleja un resultado neto de explotación (EBIT) negativo de 197 millones de coronas (21 millones de euros), frente al resultado positivo de 88 millones de coronas (9,4 millones de euros) del mismo período de 2007. El EBITDAR bajó un 86% hasta los 51 millones de coronas (5,4 millones de euros), mientras que la facturación descendió un 4% y se situó en los 2.864 millones de coronas (305 millones de euros). SAS destaca que Spanair había puesto en marcha un programa de recortes por valor de 90 millones de euros y una reducción de su capacidad aérea y de personal para afrontar los "retos" en el sector aéreo español y revertir la tendencia negativa. La compañía escandinava suspendió el pasado 19 de junio el proceso de venta de Spanair, iniciado un año antes, al no encontrar ninguna oferta satisfactoria. SAS reiteró hoy que esta decisión obedeció a las "exigentes" circunstancias de mercado, que impidieron que las propuestas recibidas reflejaran el "valor estratégico" inherente a Spanair. Las aerolíneas escandinavas presentaron una pérdida neta de 1.545 millones de coronas suecas (165 millones de euros) en el primer semestre, frente al beneficio de 560 millones (60 millones de euros) de hace un año, debido al aumento en el precio del combustible, la recesión económica y exceso de capacidad. SAS anunció además un plan adicional para reducir gastos por 400 millones (43 millones de euros), despedir a 500 trabajadores y eliminar otros 7 aviones de su flota.