La economía española se contraerá un 0,4% en 2010 debido a una política fiscal más restrictiva y a un descenso en el consumo privado y en la inversión en la construcción, según recoge un informe presentado hoy por Citigroup, donde revisa a la baja su anterior previsión, que recogía un crecimiento del PIB del 0,2%.
Asimismo, sitúa la tasa de desempleo para 2010 en el 20,7%, casi el doble del paro esperado para la eurozona (10,6%) y muy por encima de lo previsto para las grandes economías de la Unión Europea como Francia (9,5%), Alemania (8,1%) o Reino Unido (7,7%). Para 2011, Citigroup estima que la tasa de desempleo española suba hasta el 21,3%, mientras que en la zona euro descenderá al 10,4%.

Por otro lado, los analistas de Citi prevén un crecimiento internaual de los precios del 1,3% en 2010, en consonancia con el IPC previsto para la zona euro este año (1,4%), mientras que para 2011 estiman que la inflación se sitúe en el 1%, frente a al 1,6% que registrará la eurozona.

En el informe, Citigroup recuerda que la recesión continuó a finales de 2009, cuando el PIB se contrajo un 0,1% en el cuarto trimestre en comparación con el anterior. A pesar de que reconoce que existen "signos positivos" en el gasto de los hogares y la inversión empresarial, que reportaron datos positivos por primera vez desde el cuarto trimeste de 2007, considera que éstos estuvieron apoyados por una política de gasto gubernamental.

LA REDUCCIÓN DEL DÉFICIT SERÁ MENOR

En este sentido, añade que la política fiscal será más restrictiva de lo esperado a principios de este año, lo que podría frenar el crecimiento, junto con el proceso de desapalancamiento, que es probable que "entorpezca el consumo privado y la inversión en construcción". Por ello, insistió en que el PIB seguirá contrayéndose en 2010, mientras que el déficit publico mejorará levemente, pero en menor medida de lo que prevé actualmente el Gobierno.

La revisión a la baja del crecimiento tanto en España como en Grecia (del -0,4% al -1,3%) ha obligado a Citigroup a reducir también la estimación para toda la zona euro al 1,1%. Además, considera que los problemas fiscales de países como Grecia, España o Portugal están "lejos de ser resueltos".

En este sentido, señala que, aunque la posición fiscal de la zona euro es considerablemente más fuerte que la de Estados Unidos, Reino Unido o Japón, también forman parte de ella países cuyos balances fiscales han hecho dudar al mercado de la solvencia de su deuda, como muestra el crecimiento de sus CDS. "Grecia, Portugal, España e Irlanda están habitualmente en la lista de sospechosos, mientras que Italia hace alguna aparición ocasional", agrega.

Por último, descarta que una salida del euro de Grecia, Portugal, España o Italia y una posterior devaluación de su moneda, como plantean algunos economistas, sea la solución a sus problemas de competitividad. De hecho, considera que crearía un caos en los balances de estados, bancos, empresas y hogares basados en el euro