El descubrimiento de un nuevo yacimiento de crudo en la cuenca de Santos por parte de Petrobras, Repsol y BG eleva aún más las expectativas acerca de los recursos petrolíferos en esta zona, según un informe de Citi. En concreto, el hallazgo de crudo en Guará hace pensar que los recursos en la zona, explorados a través de diferentes bloques, podrían formar parte de una sola estructura fósil de gran tamaño, de modo que el descubrimiento anunciado hoy es también una buena noticia para otras petroleras que operan en la región.
"Esperamos que el anuncio de hoy, a pesar de que el consejero delegado de Petrobras lo adelantó con recientes comentarios, sea recibido de forma positiva por el mercado, no sólo en el caso de los socios en el bloque BM-S-9, sino también en el de los operadores en bloques adyacentes", señala el informe. De hecho, el descubrimiento "estimulará el debate" acerca de si el yacimiento descubierto por Repsol, Petrobras y BG a finales de 2007, el de Carioca, forma junto a Guará una "estructura masiva" que se extiende por otros bloques, añade. En total, la cuenca de Santos podría albergar 30.000 millones de barriles de crudo, lo que le convertiría en el mayor yacimiento de crudo explotado en varias décadas. Hasta finales de año, con la exploración del bloque BM-S-22, no se conocerán más detalles acerca de la magnitud de estas reservas. El descubrimiento anunciado hoy ha sido realizado en un área cercana a Carioca por un consorcio en el que participan Petrobras al 45%, Repsol al 25% y la británica BG al 30%. La bolsa encontrada se encuentra en una de las dos áreas exploratorias del bloque BM-S-9, a 5.000 metros por debajo del nivel del mar.