El consejero delegado de Cisco, John Chambers, ha abandonado una previsión de ventas anuales de entre el 12 y el 17%, debido a la débil demanda y a que la presión de los precios le ha forzado a recortar empleos y acabar con varios departamentos.


Los ingresos de la empresa con sede en San José, San Francisco, no crecerán más de un 2% este trimestre, según han confirmado desde la propia compañía a Bloomberg. La previsión de los analistas era de un crecimiento de las ventas de un 7%.

Chambers se ha dirigido a varios inversores por primera vez desde el inicio de la reducción de personal, que ha incluido la eliminación de la unidad de cámaras de video Flip, el despido de 550 personas y el reacondicionamiento de la estructura de gestión que ha desacelerado la toma de decisión.

El consejero delegado ha afirmado que seguirán recortando empleos este año y eliminando negocios con un margen bajo. Los analistas aplauden la franqueza de Chambers, pero consideran que “la oscuridad se ha apoderado de las perspectivas de crecimiento de la compañía.”

“Es muy bueno que hayan reconocido la situación” ha afirmado Joanna Makris, analista de Mizuho Securities. “Todos sabemos que unas previsiones de entre el 12 y el 17% no eran válidas. Pero, ¿qué es válido? ¿Un 8, un 10%? Para nosotros es difícil saberlo hasta que nos dicen las líneas de producto que van a eliminar”.

En el cuarto trimestre fiscal, que finaliza en julio, el beneficio excluyendo algunos costes será de entre 0.37 y 0.39 dólares la acción y las ventas serán de entre 10.800 millones de dólares y 11.100 millones, de acuerdo con Cisco. Los analistas habían predicho una media de 0,41 dólares y ventas por valor de 11.600 millones.

Los inversores ven a Cisco como un referente de la industria de la tecnología, ya que domina el mercado de los routers. Sus acciones caen con fuerza un 4,67% hasta los 16,95 dólares.