El consorcio automovilístico estadounidense Chrysler está trabajando "contrarreloj" para completar la posible alianza con el fabricante italiano Fiat que podría servir para asegurar la viabilidad de la compañía, según señaló hoy el vicepresidente de la compañía, Jim Press, en el Salón del Automóvil de Nueva York. El pasado 30 de marzo, el presidente del Gobierno de Estados de Unidos, Barack Obama, estableció un plazo de un mes para que la compañía con sede en Auburn Hills (Michigan), propiedad de Cerberus Capital, cerrara un acuerdo de alianza con Fiat, que le permitiera tener acceso a tecnología más eficiente y coches más pequeños.