Tanto el Producto Interior Bruto (PIB) como el Índice de Precios al Consumo (IPC) crecieron por encima de lo previsto por el Gobierno chino, que intenta evitar el sobrecalentamiento de la economía y además se había marcado como objetivo el 3 por ciento para el IPC.
Los datos fueron presentados hoy por la Oficina Nacional de Estadísticas.

En el último trimestre de 2010, el PIB había aumentado el 9,8 por ciento respecto al mismo mes de 2009 y mientras que en el tercer trimestre lo hizo en el 9,6 por ciento.

El 10,3 por ciento de crecimiento económico de China en 2010 representó un aumento del 1,1 por ciento respecto al de 2009 (el 9,2 por ciento) y es superior a las predicciones mayoritarias de los economistas que lo situaban en el 10,1 por ciento.

Un comunicado distribuido a la prensa por la Oficina, destacó que China consolidará en 2011 sus logros económicos pese a los efectos de la crisis financiera, con un desarrollo económico sostenido y relativamente rápido.