China reafirma su voluntad de apoyar la recuperación económica de aquellos países de la eurozona en dificultades mediante la compra de deuda.
Numerosos inversores han vuelto sus miradas hacia China con la esperanza de que el poseedor de las mayores reservas mundiales de divisas utilice parte de los 2,65 billones de dólares en su poder en la adquisición de bonos de Grecia, Irlanda, Portugal o España. "Respecto a los bonos de qué países compra China no es nuestro ámbito de decisión", señaló el portavoz de Exteriores, quien, sin embargo, aseguró que "China respalda el paquete de estabilización financiera de la UE y el FMI para hacer frente a la crisis de deuda".