La Comisión Europea (CE) ha autorizado una garantía estatal de 7.000 millones de euros para el banco alemán IKB, entidad que ya había recibido previamente ayudas públicas para contrarrestar los efectos de la crisis financiera internacional. La CE considera que la nueva medida es compatible con la normativa comunitaria, tras analizar las ayudas y recibir el compromiso de Berlín de elaborar un plan revisado de reestructuración de la entidad. La medida, notificada a comienzos del pasado julio, incluye garantías para fondos exigibles hasta un tope de 7.000 millones de euros.