La Comisión Europea aboga por fomentar las energías solar, eólica y nuclear para lograr reducir las emisiones de dióxido de carbono un 30% en 2020 con respecto a los niveles de 1990. El Ejecutivo comunitario está elaborando una propuesta que se publicará el próximo octubre sobre la inversión que precisa el sector energético para reducir la dependencia de la Unión Europea de las fuentes fósiles.