Caja Vital cerró el año pasado con un beneficio neto de 68 millones de euros, lo que supone una reducción de un 10% respecto a 2008, y un índice de morosidad del 3%, cifra que en el conjunto del sector ronda el 5%. Además, los créditos a clientes se incrementaron un 3%. La entidad financiera, que dio a conocer sus resultados del año pasado a través de un comunicado, destacó que las cifras evidencian que ha "sorteado la crisis con una de las mejores evoluciones del sistema financiero".