En cambio, gracias a su apuesta por la guerra del ahorro, la segunda caja española incrementó un 17,7% los recursos de los clientes en balance, hasta situarlos en 125.793 millones de euros, con especial avance de las imposiciones a plazo, que se elevaron un 46,2%.No obstante, la calidad del crédito de la caja
se vio mermada claramente, ya que el índice de morosidad subió en el primer trimestre hasta el 1,36%, casi el doble que la tasa que registró en el mismo periodo del año pasado, que fue del 0,70%, y también muy por encima de la registrada a cierre de 2007, que ascendió al 0,90%.La tasa de mora se disparó debido a que los activos dudosos crecieron un 123,9% en variación interanual, hasta totalizar 1.722 millones de euros.La caja insiste en que
el ratio de morosidad "continúa en niveles moderados" y que la tasa de cobertura de esos activos está en niveles "confortables", aunque "ante el complejo escenario de incertidumbre con que se ha iniciado el ejercicio 2008" ha decidido destinar en los tres primeros meses 50 millones a dotaciones cautelares.Pese al aumento de los préstamos morosos, la entidad presida por Miguel Blesa explicó que "finalizado el primer trimestre de 2008, caracterizado por la incertidumbre y volatilidad en los sectores financieros internacionales y la desaceleración económica, el grupo ha registrado unos resultados de calidad, cimentados en la rentabilidad, la eficiencia y el crecimiento equilibrado del volumen de negocio".Según la caja, el aumento equilibrado del balance le ha permitido "fortalecer su cómoda posición de liquidez", que alcanza ya los 11.000 millones de euros.Además, "el grupo ha renovado sus vencimientos mediante la fuerte captación de depósitos de su clientela
y mediante nuevas emisiones", con lo que ha podido mantener su posición de prestamista neto en los mercados interbancarios con 4.000 millones.La caja insistió en que los resultados de este primer trimestre son especialmente significativos, ya que el fuerte incremento de los recursos y el moderado aumento de los créditos ha permitido amortiguar los menores ingresos de las participadas.De hecho, en el primer trimestre de 2007 se obtuvieron 68 millones de euros en dividendos de Endesa, de donde salió la entidad durante el proceso de opas.Esos menores ingresos "afectan en cascada a toda la cuenta de resultados" y han provocado que el margen financiero creciera sólo el 4,9%, aunque si se excluyen los dividendos, el incremento fue del 21,4%, hasta 548,4 millones de euros.De hecho, la venta de la participación en Endesa, la exclusión del perímetro de consolidación del holding Mapfre-Caja Madrid y la menor contribución de Realia por su salida a bolsa en 2007 ha hecho que los resultados obtenidos de las participadas ascendieran a 20,8 millones en el primer trimestre, "cifra inferior a la contabilizada en el mismo periodo del año anterior".