La Caja de Canarias tuvo en 2008 un beneficio neto de 40,2 millones de euros, un 18,33 por ciento menos que en el ejercicio anterior, según los resultados facilitados hoy por la entidad. No obstante, la entidad considera que sus resultados muestran "una comparativa positiva" con respecto a la caída registrada en el conjunto del sector de Cajas de Ahorros, con un descenso del 38,7 por ciento frente a 2007. La Caja de Canarias concluyó el ejercicio con un volumen de negocio superior a los 14.945 millones de euros, es decir, un 5 por ciento más que en el año precedente, y facilitó créditos a sus clientes por un importe cercano a los 2.000 millones de euros. En cuanto al índice de morosidad, la Caja de Canarias destaca que ha mostrado un crecimiento inferior al del sector, con un tasa del 3,24 por ciento a finales de 2008.