CaixaBank obtuvo en el primer semestre de 2017 un beneficio atribuido de 839 millones de euros, lo que supone un aumento del 31,6% con respecto al mismo periodo de 2016.

La evolución del primer semestre viene marcada por la consolidación por integración global de los resultados de BPI desde febrero, que impacta en los principales epígrafes de la cuenta de resultados, y por la intensa actividad comercial de la entidad.

Esta fortaleza comercial permite a Caixabank una elevada capacidad de generar ingresos, con 4.280 millones de margen bruto. Su evolución interanual (+5,7%) refleja la incorporación de BPI y la mayor generación de ingresos básicos del negocio bancario (margen de intereses, comisiones, ingresos del negocio de seguros de vida riesgo y resultado por puesta en equivalencia de SegurCaixa Adeslas), que aumentan un 20,6% en el grupo y un 11,8% en CaixaBank, y que permiten compensar los menores resultados derivados de activos y pasivos financieros. 

La rentabilidad del mejora desde diciembre 90 puntos básicos y se sitúa en el 6,5%, mientras que el ROTE recurrente del negocio bancario y asegurador alcanza el 10,3%, con un resultado de 927 millones en el semestre.

En un contexto de tipos de interés en mínimos, el margen de intereses alcanza los 2.349 millones de euros (+15,1% respecto al primer semestre de 2016), impactado por la incorporación del negocio de BPI, que aporta un 8,2% de crecimiento. En CaixaBank, el margen de intereses aumenta un 6,9%, esencialmente por la gestión de la actividad minorista, con una fuerte reducción del coste del ahorro a vencimiento, y la evolución negativa de los ingresos impactada por la reducción de la rentabilidad de la cartera crediticia y de la cartera de renta fija por la bajada de los tipos de interés de mercado.

Los ingresos por comisiones alcanzan los 1.252 millones de euros. En su evolución (+23,9%) incide la aportación de BPI (+11,6%) y los ingresos derivados de la actividad comercial de CaixaBank (+12,4%), que en el año recoge mayores comisiones por operaciones de banca de inversión y una mayor transaccionalidad.

La ratio de morosidad del Grupo CaixaBank se sitúa en el 6,5% (6,9% a 31 de diciembre 2016), muy por debajo de la media del sector –8,7% en mayo–, y la ratio de cobertura de la cartera dudosa mejora hasta el 50% (47% a cierre de 2016). En CaixaBank, los saldos dudosos se reducen 574 millones de euros en el segundo trimestre (-2.044 millones de euros en los últimos doce meses), reflejo de la mejora de la calidad de la cartera crediticia.  

Las dotaciones para insolvencias se sitúan en 472 millones (-1,5% respecto al mismo período de 2016 y un -10,9% respecto al primer trimestre de 2017, que incluía dotaciones singulares).

El apartado de otras dotaciones a provisiones asciende a 763 millones e incluye, principalmente, el registro en el semestre de 455 millones asociados a prejubilaciones (152 y 303 millones en el primer y segundo trimestre del ejercicio, respectivamente) y 154 millones de saneamiento en Sareb.

La cartera de adjudicados netos disponibles para la venta se mantiene estable, en 6.258 millones de euros, con una ratio de cobertura del 58%.

El Grupo CaixaBank alcanza una ratio Common Equity Tier 1 (CET1) fully loaded del 11,5% a 30 de junio, en línea con el rango fijado en el Plan Estratégico 2015-2018 (11%-12%), y 2,8 puntos porcentuales por encima de los requerimientos del supervisor del 8,75%. Tras la integración de BPI, la   evolución del  semestre ha sido de +22 puntos básicos debido a la generación de resultados y -3 puntos básicos por la evolución del mercado.

El Tier 1 se ha visto beneficiado por la emisión de 1.000 millones de instrumentos de Tier 1 adicional (AT1) realizada en junio, que supone un impacto de 66 puntos básicos, hasta alcanzar el 12,2%.

El capital total, en términos fully loaded, se sitúa en el 15,5%, e incluye la emisión de 1.000 millones de AT1 realizada en junio y una emisión de 1.000 millones de deuda subordinada efectuada en febrero. Adicionalmente, esta ratio ya incluye la amortización de la emisión de aproximadamente 1.300  millones de deuda subordinada y, proforma, la nueva emisión de 1.000 millones de deuda subordinada suscrita el 14 de julio, por lo que la ratio de capital total pasa del 14,9% al 15,5% proforma.