La Comisión Europea autorizó hoy una ayuda pública de 115 millones de euros para la construcción de una planta de producción en la región húngara de Dél-Alföld del fabricante de automóviles Mercedes-Benz Hungría, propiedad de Daimler AG, tras concluir que no contraviene la normativa comunitaria y que contribuirá a la creación de 2.500 empleos directos. La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, celebró en un comunicado la autorización de una ayuda que "contribuirá al desarrollo de una región en desventaja". El Ejecutivo comunitario considera que tanto la cuota de mercado de Daimler como la capacidad de mercado creadas por este proyecto "no son excesivas" y no supondrán "distorsiones desproporcionadas en la competencia", explicó.