La Comisión Europea autorizó hoy una garantía estatal de 7.000 millones de euros para el banco alemán IKB, entidad que ya recibió una ayuda anterior para su reestructuración en el marco de la crisis financiera, al considerar que esta nueva medida es compatible con la normativa comunitaria. El Ejecutivo comunitario considera que esta ayuda pública adicional es "necesaria" para proteger la liquidez de IKB y la estabilidad financiera de Alemania, pero no la ha autorizado hasta obtener el compromiso de Berlín de revisar el plan de reestructuración previsto para esta entidad.