La Comisión Europea autorizó hoy a Reino Unido a dar una ayuda pública de 113,7 millones de libras (120,59 millones de euros) a la compañía Short Brothers, filial del fabricante canadiense Bombardier, para la producción en Irlanda del Norte de alas de avión en materiales compuestos, al considerar que la ayuda es compatible con la normativa en materia de ayudas de Estado para la I+D+i. La producción de estas alas tiene como destino los aviones de la gama CSeries, un proyecto para aviones comerciales con capacidad para entre 110 y 130 pasajeros. Se trata de componentes "esenciales" para los nuevos aparatos y que exigen el desarrollo de tecnologías punteras, según explicó la Comisión Europea en un comunicado.