La aerolínea británica British Airways (BA) y la irlandesa de vuelos baratos Ryanair pidieron hoy a la Comisión de Competencia británica que exija a la gestora de aeropuertos BAA -propiedad del grupo español Ferrovial- vender alguno de sus aeropuertos londinenses. Estas peticiones llegan el mismo día en que esa Comisión ha anunciado que investiga a BAA por la posible falta de inversiones y mejoras en sus aeropuertos de Londres con motivo de su posición dominante.
Según British Airways, los aeropuertos de Stansted y Heathrow deberían tener "distintos propietarios" para que las decisiones sobre la construcción de nuevas pistas de despegue y aterrizaje no dependan del mismo dueño. Precisamente BAA tiene previsto pedir en otoño de este año permiso para construir una nueva pista de aterrizaje en Stansted antes del 2015 y ha apoyado la idea de dotar a Heathrow de una tercera pista entre el 2015 y el 2020. El consejero delegado de British Airways, Willie Walsh, se quejó, sin embargo, de que la posición dominante de BAA es la causa fundamental de que no se amplíe la capacidad de las pistas de Heathrow. "Existe una demanda insatisfecha enorme de pasajeros y aerolíneas para que se amplíe la capacidad en las pistas de Heathrow mientras que la demanda en Stansted es menor", dijo el directivo. Walsh añadió que, siempre que se respeten las condiciones medioambientales, el desarrollo de nuevas pistas en ambos aeropuertos debería debatirse en la industria y "no dejar que los intereses del propietario común sean los que dicten los tiempos". Por su parte, Ryanair dijo también hoy que BAA debía "trocearse urgentemente" puesto que su posición dominante en los aeropuertos londinenses "está perjudicando el desarrollo y funcionamiento" de éstos. "La situación ha alcanzado niveles de crisis", aseguró Jim Callaghan, responsable de asuntos de regulación aérea en Ryanair, quien culpa a BAA de que su compañía haya tenido que cancelar vuelos desde otoño después de que las tasas por pasajero en Stansted se doblasen el pasado abril. Callaghan, que pidió a la Comisión que acelere la investigación y tome una decisión cuanto antes, también se quejó de que en ese aeropuerto londinense las colas en los accesos de seguridad a las salas de embarque y en los de inmigración en las llegadas obliguen a los pasajeros a esperas de más de una hora. Competencia continúa investigando La Comisión de Competencia británica considera que aún es demasiado pronto para presentar conclusiones sobre la investigación abierta al gestor aeroportuario británico BAA, filial de Ferrovial, por las carencias en los servicios que sufren los aeródromos ingleses. Competencia destaca que ofrecerá conclusiones provisionales en la primera mitad del próximo año, sobre la posición dominante que mantiene BAA y las medidas que tomará, entre las que no se descartaría una división de la compañía. La Comisión de Competencia está 'analizando cómo la propiedad común de los aeropuertos podría afectar a los incentivos de BAA para invertir, desarrollar y operar sus aeropuertos'. No en vano, BAA opera los aeropuertos londinenses de Heathrow, Gatwick y Stansted, además de Southampton, Aberdeen y Edimburgo y Glasgow. La Comisión señala que en esta fase no tiene 'ideas preconcebidos de cuáles serán las conclusiones ni, si identificáramos problemas de competencia, cuáles serían los remedios apropiados'. El próximo paso será 'analizar todas las pruebas' y, tras las próximas consultas, publicar un documento para su consulta en la primera parte de 2008, con las conclusiones provisionales para las fechas actuales del año que viene. La Comisión indica que esperar recibir las opiniones de las partes interesadas por escrito el 28 de septiembre de este año. 'Somos perfectamente conscientes de las preocupaciones en los medios de comunicación y otros lugares por las operaciones de los aeropuertos de BAA, sobre todo Heathrow, Stansted y Gatwick', destaca. 'Entre ellas están los retrasos experimentados por los pasajeros al pasar por los controles de seguridad o inmigración, así como la disponibilidad de ascensores, escaleras mecánicas y pasillos móviles, y otros aspectos que afectan a los pasajeros en los aeropuertos, como el congestionamiento, la señalización y la limpieza', explica. El comunicado de la Comisión se publica después de que la OFT (siglas del regulador de competencia en inglés) enviara el caso a la Comisión de Competencia en marzo, citando 'la baja calidad y altas tasas' de los aeropuertos británicos. Respuesta de BAA En el comunicado remitido por la filial de Ferrovial, BAA asegura que los cambios en la estructura de los aeropuertos británicos no ofrecerá mejor servicio a los pasajeros, en alusión a las peticiones para su división. Según el consejero delegado de BAA, Stephen Nelso, los problemas de congestión y retrasos en los aeropuertos británicos se deben a la falta de capacidad en las terminales y pistas, 'y no en la estructura o la propiedad de BAA'. 'Lo que no necesitan los aeropuertos de Londres son soluciones a la estructura de BAA, que retrasarían seriamente la inversión, urgente y necesaria para mejorar el servicio a los pasajeros y ampliar la capacidad aeroportuaria', indicó el consejero delegado en un comunicado. 'BAA y sus propietarios tienen el compromiso y la capacidad de realizar las inversiones que necesitan los aeropuertos de Londres. A cambio necesitamos el apoyo político (..)', concluye Nelson.