La dirección de British Airways no acudió a la reunión prevista para esta mañana con los sindicatos y solicitó hoy la mediación de la ACAS, la autoridad de arbitraje, para tratar de solventar la dísputa entre los trabajadores y la compañía, que pretende recortar 4.000 puestos de trabajo y aplicar una congelación salarial durante los próximos dos años, según informa 'The Guardian'. Ambas partes deberían haber cerrado un acuerdo antes de que finalizara el pasado mes de junio, según los plazos impuestos la compañía, pero las negociaciones se rompieron ayer sin que se produjeran progresos, a pesar de las intensas semanas de encuentros.