El primer ministro belga y el primer ministro de la región de Flandes han enviado cartas a las autoridades alemanas y europeas, insistiendo en que el futuro que la automovilística Opel, propiedad de General Motors, se resuelva a nivel europeo. El Gobierno alemán tiene previsto decidir el miércoles qué postor o postores prefiere como socios de Opel, que tiene 25.000 empleados repartidos en cuatro plantas en el país. Sin embargo, Bélgica afirma que este proceso de decisión ignora el hecho de que GM Europa tiene plantas de Opel en otros países europeos, especialmente en Bélgica, Polonia y España, de la marca Vauxhall en Reino Unido y de Saab en Suecia. La planta belga de Amberes produjo 132.426 coches Opel el año pasado, y empleó a 2.584 trabajadores. "La solución para Opel está en la fase final, así que he escrito una carta junto con el primer ministro a Merkel y a la Comisión Europea para pedir que lo veamos a un nivel europeo, y que no lleguemos a una situación en la que Alemania encuentra una solución y nosotros tenemos que seguirles", señaló el primer ministro flamenco, Kris Peeters, a la cadena pública de televisión VRT.