La edición correspondiente a febrero del boletín mensual del BCE reitera en su editorial las apreciaciones del Consejo de Gobierno de la institución en su pasada reunión del 7 de febrero en la que decidió mantener los tipos de interés de la eurozona en el 4%, pero en la que el discurso posterior de su presidente, Jean Claude Trichet, mostró una mayor preocupación por la ralentización de la economía y la elevada incertidumbre acerca de los posibles efectos de la crisis en los mercados financieros."Aunque los fundamentos económicos de la zona del euro son sólidos, los últimos datos confirman que los riesgos para el escenario de la actividad económica apuntan a la baja" , señala el informe.En este sentido, el BCE apunta que dichos riesgos se relacionan principalmente con la posibilidad de que la evolución de los mercados financieros tenga un impacto más generalizado de lo actualmente previsto sobre las condiciones de financiación y el clima económico, que podría afectar negativamente al crecimiento mundial y de la zona del euro. Asimismo, señala que otros riesgos a la baja se derivan de la posibilidad de nuevas subidas de los precios del petróleo y de otras materias primas, así como de la preocupación por las presiones proteccionistas y de una posible evolución desordenada como consecuencia de los desequilibrios mundiales.