Tras los sustos preelectorares en el mercado de divisas, la lira trata de reponerse a duras penas del desastre de 2018. No es de extrañar que los inversores de BBVA se preocupen por el devenir de la entidad, principalmente para proteger su dinero. Sin embargo, algunos expertos se preguntan ¿y si el baile de la lira pudiera ofrecer rentabilidades a los inversores minoristas?

La lira turca y su impacto en el BBVA tras las elecciones en Turquía

Turquia es sin duda el mayor quebradero de cabeza del BBVA. Tras las elecciones locales, la economía turca se encuentra en una encrucijada. “Si el gobierno central amplía los controles sobre divisas y préstamos, los desequilibrios podrían acumularse con el tiempo y convertirse en una crisis económica", alerta Dennis Shen, analista de Scope Ratings. "Por eso es crítico que el gobierno regrese ahora a un marco económico más sostenible", dice el experto. Además, “debido a la debilidad del crecimiento de los préstamos internos, es probable que el banco central tenga que bajar los tipos de interés a finales de este año para respaldar la concesión de créditos", afirma Jakob Suwalski, analista de la agencia de rating europea.

La semana pasada, por primera vez desde las elecciones municipales del 31 de marzo, la lira turca disfrutó de una ganancia diaria de casi un 1 por ciento frente al dólar estadounidense, mientras que la bolsa de valores turca, Borsa Istanbul, se disparó por encima del 4 por ciento al cierre del mercado. A su impulso ayudó, principalmente, S&P Global al advertir que Turquía no corre actualmente el riesgo de bajar la calificación, aunque una nueva caída de la lira sería "muy, muy mala noticia" para las empresas y los bancos del país.

El mensaje llegaba después de que la semana anterior a las elecciones, las acciones de la banca turca se desplomaran al escuchar al presidente Recep Tayyip Erdogan acusara las empresas y al sistema bancario de posible complicidad en la venta de liras. En su afán por controlar la divisa del país que presideen solo un día Garanti Bank, la unidad turca del español BBVA, bajó un 5,7 por ciento hasta 8,66 liras. Mientras que Akbank, propiedad de la prominente familia turca Sabanca, cayó el lunes anterior un 4,9 por ciento, hasta las 6,05 liras.

 

 

Aquí en España, la situación empezó a recordar a lo ocurrido en 2018, cuando la lira perdió casi un tercio de su valor frente al dólar (cayó un 40% frente a la moneda estadounidense sólo en los ocho primeros meses del año), en medio de la preocupación de los inversores por el recalentamiento de la economía, exacerbada por una crisis política con los Estados Unidos por la detención de un pastor estadounidense acusado de terrorismo.  En aquél momento muchos depositantes turcos también perdieron los nervios. La moneda de Turquía, la lira, cayó un 40% frente al dólar en los ocho primeros meses de 2018. El resultado de la evolución desde enero del año pasado, de las acciones de BBVA (en morado) y el turco Garanti (en naranja) se aprecia gráficamente en la imagen inferior, dónde el desplome bursátil desde febrero de hace un año parecía empezar a recuperarse hasta los descensos de marzo de 2019.

Para hacer frente a esta última contienda de divisas, según datos del Financial Times, el banco central de Turquía vendió en las últimas tres semanas de marzo unos 10.000 millones de dólares en reservas de divisas para comprar liras turcas. Así las cosas, le quedan unos 24.700 millones de dólares, es decir, seis o siete semanas de reservas más a este ritmo.

La pregunta es ¿va a continuar la libra su dura remontada o volverá a desplomarse con consecuencias económicas nefastas, como advierte S&P?

 

 

¿Ponerse corto a través de BBVA?

En este sentido, y al calor de lo ocurrido a finales del mes pasado, el columnista newyorkino Matt Winkler esbozaba la relación entre la evolución del BBVA y su exposición turca el pasado 29 de marzo. El analista se preguntaba “¿Viene otro miércoles negro para Turquía?” y defendía queen su frenético intento de defender la moneda, “Turquía se está quemando tan rápido a través de las reservas de divisas que, al tipo de cambio actual, estará en bancarrota a finales del mes que viene. Esta es una situación inquietantemente evocadora del Miércoles Negro de Londres, del 16 de septiembre de 1992”. Ese fue el día en el que George Soros "rompió el Banco de Inglaterra" al reducir fuertemente la libra. “La situación actual con la moneda turca es un poco diferente, pero crea algunas oportunidades de inversión interesantes a corto plazo”.

Entre las opciones que la cabeza del inversor puede manejar, está la de probar suerte y ponerse en corto en la lira turca. Sin embargo, este movimiento parece más razonable para una institución que para un minorista. Ya que sería luchar directamente contra un banco central.

Otra opción sería el  iShares Turkey ETF, “pero ya se encuentra en mínimos y tiene una capitalización de mercado muy baja con escasa liquidez”, exlica Winkler, quien asegura que habría otra opción “BBVA, un banco español especialmente susceptible a una crisis en Turquía

Los activos turcos constituyen el segundo segmento más importante de BBVA. Además, el banco cuenta con 21.000 empleados que trabajan en sus filiales turcas, la segunda mayor parte de sus empleados en cualquier país de Europa, después de España. En concreto, de acuerdo con sus últimas declaraciones, BBVA tiene una exposición soberana a Turquía de 9.800 millones de euros, y a Italia de 9.800 millones de euros. Además, según este analista, posee 54.000 millones de euros en deuda soberana de España, cuyo sector bancario ha prestado 35.000 millones de dólares a Turquía, más que cualquier otro país. “Esta es la estructura financiera de un círculo vicioso, en el que los sectores bancario y de la deuda son interdependientes. Turquía y España se han encadenado en este sentido”.

Según esta teoría, si el banco central de Turquía se quedara sin reservas, podría producirse una fuerte venta en los bancos españoles que coincidiría con una devaluación de la lira. “BBVA también tiene un volumen de negociación medio diario cinco veces superior al del ETF iShares Turkey, y una capitalización bursátil casi 70 veces mayor. Para aquellos interesados en acortar a Turquía con la lira en peligro de colapso, el BBVA sería una forma sencilla de hacerlo.”

Hay que tener en cuenta que el BBVA posee el 49,8% del principal banco turco, el Garanti Bank, una inversión de cerca de 7.000 millones de euros realizada a lo largo de los últimos 6 años. Ahora, tras la caída de la cotización de Garanti Bank y la depreciación de la lira turca, su valor actual apenas ronda los 1.800 millones de euros, frente a los 4.400 que tiene reflejados el banco en su balance (0,39 euros por acción del BBVA por encima de su valor real).

Sin embargo, la especialista en fundamentales del departamento de análisis de Estrategias de Inversión, María Mira, señalaba en la actualización de su informe del negocio tras los resultados del BBVA que "parece que el mercado descuenta ya la incertidumbre por su elevada presencia en países con tensiones geopolíticas. México y Turquía, país que atraviesa por un proceso de retroceso democrático y de libertades importantes. La fuerte depreciación de las divisas de estos dos países penaliza los resultados que el BBVA consolida en sus filiales locales" (ver más).

¿Qué dice el análisis técnico de BBVA?  "Ataca la parte alta de su proceso de consolidación. La ruptura de máximos gana enteros"

 

 

Desde el departamento de análisis, el experto Josá Antonio Gonzalez concluía, tras el estudio de la acción el pasado viernes, que la cotización de BBVA se aproxima a zona de resistencia significativa, que delimita máximos anuales en los 5,55, y que funciona como la banda superior de negociación de un proceso de consolidación o lateralidad que habilita a las compras a consolidar la estructura alcista que parte desde mínimos de DIC18.

BBVA en gráfico diario con Actividad de contratación (ventana con fondo azul), oscilador Estocástico (ventana con fondo verde) y Rango de amplitud medio (ventana con fondo amarillo)

 

Gráfico diario de BBVA

"Durante las últimas sesiones, el impulso alcista ha sido muy considerable", respaldado por un momento positivo en precio (velas de color verde), apertura de huecos alcistas, gradual reducción de la volatilidad, aumento en la actividad de contratación y, superación de resistencia decrecientes en osciladores  (ver análisis completo aquí). Bajo estas condiciones, explica el analista técnico, " la serie de precios de BBVA muestra músculo y permite considerar una superación de los 5,55, escenario que habilita de un potencial al alza rumbo a la zona de resistencia que identificamos en torno a los 6,21 / 6,106".