El Producto Interior Bruto (PIB) continuará su caída en España hasta principios de 2010 y a partir de entonces empezará a crecer "en tasas muy reducidas", ha afirmado hoy el economista jefe del Grupo BBVA y director de su Servicio de Estudios, José Luis Escrivá.

En una conferencia ofrecida en Málaga titulada La economía española en el contexto de la crisis internacional: reflexiones para la salida de la crisis, Escrivá ha señalado que "la percepción de caída libre está parcialmente superada, pero la situación dista de ser satisfactoria". 

El economista considera necesaria la adopción de medidas estructurales para eliminar los "desequilibrios" en el mercado de trabajo, mejorar la productividad, disminuir el endeudamiento y generar mayor ahorro, y mantiene que si se implementan las reformas adecuadas, es posible un alto crecimiento potencial.

En España, factores como la disminución en la demanda externa, el ajuste en el sector inmobiliario y un proceso de "desapalancamiento" del sector privado, determinarán un "intenso ajuste" en la actividad durante este año, y una "lenta recuperación en 2010.

No obstante, la caída en la actividad será menos intensa en España que en Europa, principalmente como resultado del mayor ajuste en las importaciones y del tamaño diferenciado de las políticas fiscales, ha indicado.

Según ha declarado Escrivá a los periodistas, la segunda parte de 2009 se va a caracterizar por "mucha debilidad", y según avance el próximo año se empezarán a ver "elementos de recuperación, que en cualquier caso va a ser lenta".

Sobre el sector inmobiliario, ha indicado que antes de que haya cualquier tipo de recuperación, necesita pasar por un ajuste, "sobre todo en cantidades", en alusión a la oferta de viviendas y la demanda.

En este sentido, ha apuntado que las menores tasas de interés reducirán la carga financiera de las familias y, junto con el ajuste de precios, hará que mejore considerablemente la accesibilidad a la vivienda en España.