El presidente del BBVA, Francisco González, aseguró hoy que la entidad está decidida a aumentar su presencia en Asia y Estados Unidos, las dos regiones mundiales que más crecimiento económico aportarán en las próximas décadas, con el fin de pasar de ser un "banco multinacional" a ser un banco global
González, que hizo estas declaraciones durante su intervención en la jornada inaugural de la IV Conferencia Internacional sobre Europa y América, añadió que la globalización entendida como "reglas de juego económicas y políticas comunes en todo el mundo" y los avances tecnológicos han hecho posible un crecimiento económico sin precedentes, que el BBVA tiene muy claro que tiene que aprovechar. Según explicó González, en los últimos 20 años, cerca de 3.000 millones de personas en Asia y el Este de Europa se han incorporado a la economía de mercado o están a punto de hacerlo, y en las próximas dos décadas, la participación en el PIB mundial de los seis mayores países emergentes pasará del 25 al 50%. Y en el complicado escenario político del incipiente siglo XXI, para González, España debe desempeñar un papel estratégico en las relaciones entre dos de sus principales actores: Europa y Estados Unidos, -"más necesarias que nunca"-, ya que "ningún país europeo está tan identificado con América como España". Además, la comunidad hispana se ha convertido en la minoría más grande de todas las que viven en Estados Unidos, con 44 millones de personas, un 14% de la población, y está emergiendo como una fuerza social influyente y también económica, por lo que el BBVA considera fundamental buscar vías de integración armoniosa de lo hispano en la sociedad de aquel país. "Para España, el mercado americano tiene una importancia vital y debemos aprovechar la creciente pujanza de lo hispano en Estados Unidos", dijo González, que añadió que el BBVA tiene esto "muy presente" en su estrategia", lo que les ha llevado a tener ya cinco bancos en ese país y estar entre las 20 primeras entidades del ranking estadounidense. Por todo esto, el BBVA está decidido a ser cada vez más fuerte a ambos lados del Atlántico y a convertirse en un actor que contribuya al estrechamiento de las relaciones entre Europa y América