La deuda soberana vuelve a la primera línea de fuego. Después de un mes en el que parecía que los focos estaban alumbrando hacía los resultados empresariales, Barclays se ha encargado de reavivar la llama de las dudas sobre la deuda de los países de la ribera mediterránea. La entidad inglesa ha hecho público un informe en el que se vuelve a advertir del riesgo de impago de Grecia sobre España, Portugal e Italia.
En este informe, Barclays Wealth prevé que el PIB de Grecia se desplome "próximamente" lo que pondría en serio riesgo el pago su deuda externa, de modo que entraría de manera inevitable en suspensión de pagos. El texto va más allá y recorta sus previsiones de crecimiento de la UE para el próximo año ante el ajuste fiscal encabezado por Alemania. "Lo peor está por llegar", avisa el documento.
 
Barclays espera que la restricción de los Presupuestos de los gobiernos de la zona euro arañe un punto porcentual al PIB comunitario, con lo que el crecimiento para 2011 se quedará en un leve 1%. Todo esto podría afectar de manera directa a la creación de empleo en nuestro país. El banco descarta que se produzca una fase expansiva por encima del potencial, por lo que ya avisa de que no habrá retroceso en la tasa de desempleo, que en España cerró el segundo trimestre en el 20,09% de la población activa.
 
Para la entidad británica, la economía global afronta tres grandes problemas: el riesgo de que los consumidores estadounidenses no aumenten el gasto; el riesgo de que la UEM se desplome, y el riesgo de que los temores inflacionistas hagan que los responsables asiáticos de la política monetaria pongan freno a su desarrollo.