La agencia de calificación crediticia Moody's ha reiterado el rating de Banco Santander en 'A3', con perspectiva estable, reflejando su resistencia a las débiles condiciones operativas en dos de sus mercados principales: Brasil y Reino Unido.

A vueltas con los posibles obstáculos judiciales a su compra de Banco Popular, Banco Santander se alza este jueves con el dudoso título de ‘farolillo rojo’ del Ibex, a pesar de que la agencia de calificación crediticia Moody’s ha decidido mantener su rating en ‘A3’, con perspectiva estable, ante la resistencia mostrada por la entidad a las débiles condiciones de negocio en dos de sus principales mercados: Reino Unido y Brasil, que, en conjunto, suponen un 36% de los activos totales estimados.

La firma explica que esta revisión se ha producido como consecuencia del reciente “empeoramiento de los perfiles macro de ambos países, que reflejan el declive de sus entornos operativos”.

Un contexto, detallan estos expertos, que “sin embargo, no conlleva una rebaja en las calificaciones de las filiales de Santander en estas regiones”, ante su creencia de que están “en condiciones de soportar condiciones operativas desafiantes”.

 

Por otro lado, Moody’s añade que este mantenimiento de las calificaciones también tiene en cuenta “su posición de liderazgo en varios mercados importantes, lo que da lugar a un balance muy diversificado. Esto apoya la generación sostenida de beneficios incluso durante periodos de estrés severo y baja volatilidad de los ingresos”.

Así, afirma que la pluralidad “geográfica de Banco Santander sigue siendo un factor positivo de crédito”.

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La agencia recuerda que el rating de la entidad podría revisarse al alza “en el caso de una mejora de la ‘nota’ de España, dado que las calificaciones actuales del banco ya superan a las de la deuda soberana en dos ‘escalones’”.

Además, destaca, la valoración ya incluye “una mejora en sus fundamentos financieros, por lo que un debilitamiento o reversión en la trayectoria positiva podría, por tanto, tener implicaciones negativas”. Como también las tendría una rebaja del rating de España.