Banco Santander terminó el primer trimestre de 2013 con un beneficio atribuido de 1.205 millones de euros, lo que supone un descenso del 26% con respecto al mismo trimestre de 2012.

No obstante, este resultado triplica al obtenido en el último del año anterior, que fue de 423 millones de euros. El beneficio antes de provisiones se situó en 5.294 millones, con un descenso del 15%.

El presidente de Banco Santander, Emilio Botín, ha subrayado que el beneficio de 2013 será "muy superior" a los 2.295 millones de 2012, después de cuatro años en los que la entidad ha realizado saneamientos por 60.000 millones, reforzado el capital en 20.000 millones y fortalecido la base de depósitos en 233.000 millones.

Según el banco, las provisiones de este trimestre, 2.919 millones de euros, son las más bajas de los últimos cinco trimestres, con un descenso del 6% con respecto a hace un año, con caídas en mercados como España, Reino Unido y Estados Unidos.

El conjunto de créditos netos del grupo ascendió a 723.814 millones de euros y representa un 109% de los depósitos más pagarés (663.381 millones). Antes de la crisis, en diciembre de 2008, esa relación era del 150%, con 626.888 millones en créditos y 420.229 millones en depósitos.


La tasa de morosidad del grupo se sitúa en el 4,76%, lo que supone 0,22 puntos más que en el trimestre anterior. Según la entidad, la morosidad apunta hacia una estabilización.