El Banco Mundial ha lanzado una alerta sobre la inminencia de una crisis mundial de alimentos con precios que se han duplicado en los últimos tres años y que, de mantenerse en su actual nivel, pueden significar una reversión de 3 puntos porcentuales en la pobreza en los países de bajos ingresos. "No estamos hablando sólo de alimentos o de brotes de intranquilidad social", ha dicho el presidente del banco, Robert Zoellick. "Se trata de la pérdida de un potencial de niños y adultos del futuro, de frustración intelectual y de crecimiento físico".