El Banco Mundial cerró el ejercicio fiscal 2007, el pasado 30 de junio, con 34.300 millones de dólares en préstamos, donaciones, inversiones y garantías otorgados a países y empresas privadas, lo que supone un 7,8% más que en 2006. Según datos facilitados por esta institución, estos fondos han permitido financiar unos 620 proyectos dirigidos a reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de los países en desarrollo, especialmente en materia de salud, educación e infraestructuras, así como en consolidar el buen gobierno y las instituciones. Estos proyectos tienen el fin de que "los países en desarrollo inviertan en planes prácticos que les permitan avanzar de la pobreza a la prosperidad", señaló hoy el presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick.