El  jefe de la división de divisas del Banco de Inglaterra, Paul Fisher, dijo el viernes que es importante no darse por satisfecho en lo relativo a las previsiones sobre la economía británica, a pesar de que varias señales apuntan a una mejora de la producción y de la economía. En un discurso ante empresarios del sector financiero, Fisher se mostró preocupado sobre si la recesión -especialmente en lo referido al sector financiero- podría haber reducido la tasa a la que la economía británica puede crecer sin generar inflación. Fisher también destacó el riesgo de que la inflación pueda caer de forma significativa a medio plazo por debajo del objetivo del 2%. "Las señales que muestran un descenso en la tasa de contracción económica son importantes -nos ayudan a pronosticar hacia dónde irá la economía y ofrecen al menos la posibilidad de que podemos haber encontrado el "camino de la recuperación"-, dijo Fisher.