El tribunal de apelación de Competencia ha fijado el día 19 de octubre para que se produzca la audiencia para que BAA apele la decisión de obligarle a vender tres de sus aeropuertos británicos. BAA, propiedad de Ferrovial, está librando la batalla apoyándose en una aparente imparcialidad y en que no se han tenido en cuenta las duras condiciones económicas. BAA ha reclamado que un miembro del panel de la Comisión de Competencia aparentemente no es lo suficientemente independiente como para participar en la decisión de dividir BAA.