La Autoridad de Aviación Civil (CAA) de Reino Unido ha confirmado que el aeropuerto de Londres-Stansted, controlado por BAA (Ferrovial), deberá pagar más de diez millones de libras (10,8 millones de euros) en el caso de que ofrezca un "pobre" servicio a los pasajeros y a las aerolíneas, según la regulación económica aprobada para el periodo entre abril de 2009 y marzo de 2014. Según indicó la CAA en un comunicado, "podrían estar en riesgo más de diez millones de libras cada año de los ingresos del aeropuerto de Stansted" teniendo en cuenta el esquema de incentivos para ofrecer un mejor servicio a los clientes del aeródromo.