La economía australiana creció inesperadamente en el primer trimestre, gracias al incremento de las exportaciones y el aumento del gasto en consumo. En concreto, el PIB de Australia creció un 0,4% hasta marzo después de haberse contraído un 0,6% en el cuarto trimestre, según la oficina de estadísticas australianas. Los analistas consultados por Bloomberg esperaban de media que la economía australiana se contrajera un 0,2%.