Un pequeño grupo de importantes compañías de seguros, que en su mayoría rechazaron los fondos de rescate financiero del Gobierno de Estados Unidos, probablemente tendrán que pagar dinero bajo el propuesto impuesto a la Responsabilidad en la Crisis Financiera.  El impuesto propuesto, anunciado el jueves por el presidente Barack Obama, sería equivalente al 0,15% de los activos totales descontando el capital de alta calidad, como acciones comunes y ganancias consignadas y retenidas. Las reservas para pólizas de seguros quedarían libres de impuesto, debido a que ya están sujetas a pagos federales, según informó la Casa Blanca, pero los analistas y las aseguradoras señalan que aún hay que aclarar algunos detalles. Los cobros deben ser aprobados por los legisladores; según analistas, varias aseguradoras deberán pagar el impuesto. De acuerdo con un documento presentado por el Gobierno de Obama, los cobros se aplicarían a grandes aseguradoras y otras compañías propietarias de instituciones depositarias aseguradas.