Amper se encuentra en una fase alcista aupada por el proceso de venta de Pacífico Sur, Oryzon Genomics está cerca de romper sus máximos históricos debido a la fortaleza de su tendencia alcista y Pescanova se desploma un 28% en lo que va de año, lastrada por la sentencia judicial de la Audiencia Nacional.

Según los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión,  Amper se encuentra en un ciclo bursátil alcista con una puntuación total de nueve sobre diez, basada en su comportamiento en bolsa de las últimas 200 sesiones. La cotización de la tecnológica tiene una tendencia alcista, un momento positivo y una volatilidad decreciente. El único punto negativo que refleja el valor es el volumen a largo plazo decreciente. La compañía se revaloriza en el año un 65%.

La compañía tecnológica española se encuentra en un buen momento tras acordar un depósito de 4,5 millones de dólares como anticipo del precio de cierre de la venta de su negocio en el Pacífico Sur a Amalgamated Telecom Holdings, la principal cadena de televisión de Fiyi, que desde la compañía han valorado como “consecuencia de los avances citados y de la confianza en el cierre de la operación que estos suponen”. Amper está a la espera de la aprobación de este proceso por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones, cuyo plazo termina el día 3 de agosto.

Oryzon Genomicsobtiene también una puntuación total de nueve sobre diez según los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión, encontrándose en una fase alcista aunque hay que destacar que tiene una volatilidad creciente tanto en el medio como en el largo plazo. La cotización de la compañía se encuentra en un momento positivo, con una tendencia alcista y un volumen creciente. Ayer el título rellenaba el hueco alcista por la definición del soporte que presenta en 4,25 euros, por lo tanto todo indica síntomas de fortaleza que presagian un posible ataque a sus máximos históricos en 5,20 euros, dada la inercia de la compañía. Oryzon se revaloriza cerca de un 80% en lo que va de año.

Recientemente la firma de banca de inversión, Roth Capital Partner otorgaba a la farmacéutica un precio objetivo de 15 euros por acción, lo que significa una revalorización de un 210%. Este informe atribuye el buen comportamiento de la compañía al desarrollo de medicación destinada al tratamiento de pacientes con leucemia aguda y tumores sólidos y Alzheimer, no obstante podrían encontrarse con problemas regulatorios o cambios en el tamaño del mercado, por lo tanto la cotización de la compañía podría estar sujeta a una mayor volatilidad. La capacidad de mantener una financiación suficiente es fundamental para las compañías que centran su actividad en la biotecnología en etapa de desarrollo, ya que si no sus programas podrían verse significativamente obstaculizados, lo que provocaría un efecto negativo sobre la confianza de los inversores.

A diferencia de estas dos compañías, Pescanova se encuentra en una fase mala para su cotización, con una puntuación de uno sobre diez según los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión que se basan en el comportamiento de la acción durante las últimas 200 sesiones. El título de Pescanova está en fase bajista, con una tendencia bajista en el medio y largo plazo, un momento negativo y una volatilidad creciente, el único parámetro positivo que registra es un volumen creciente en el medio plazo. La compañía, lastrada por una sentencia judicial, cae un 28% en bolsa en lo que va de año.

Sin duda la compañía no pasa por su mejor momento, después de que una sentencia judicial impuesta por la Audiencia Nacional le obligara a pagar un importe de 348,2 millones de euros de fianza, acusados a la presunta operación de maquillaje de cuentas que ha provocado un “gravísimo e injustificado perjuicio”  para los 9.000 accionistas de la compañía. A través de un comunicado de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la Audiencia Nacional le obliga además a pagar un importe de 602,9 millones de euros conjuntamente con otros acusados, para garantizar la responsabilidad civil consecuencia de estos actos.

El grupo defendió que la sanción se debe al proceso concursal en el que estuvo inmersa la compañía, que finalizó con un acuerdo de fusión y segregación en el 2016 dando lugar a la conocida como “Nueva Pescanova”, que responderá de las consecuencias económicas de la sentencia.