Todas las alarmas se han encendido en el mercado después de que un portavoz del gobierno alemán hundiera las expectativas de llegar a un acuerdo para solucionar la crisis de deuda europea. Los inversores se han visto obligados a refugiarse una vez más en el oro, aunque huela a burbuja.

"Los sueños de que todo se habrá resuelto para el próximo lunes no se cumplirán", aseguró en rueda de prensa Stefan Seibert, portavoz de la canciller alemana, Angela Merkel. Así de contundente y frío fue el germano que ha dado la vuelta a los mercados de cabo a rabo del mundo. Hacia las 13:30 de la mañana Europa se daba la vuelta y Wall Street no consigue reponerse de las caídas.

En el Viejo Continente, el Ibex 35 cede un 1,36% hasta los 8.853 puntos, perdiendo la cota psicológica de los 9.000 puntos con la que comenzaba la sesión. El Dax cae un 1,74% y el CAC un 1,44%. En el sector financiero Dexia, que estaba suspendida de cotización desde el jueves, ha elegido mal día para volver al mercado. El valor se desploma un 18,73% en la bolsa de Bruselas hasta los 0,56 euros.

También al otro lado del atlántico los índices se desploman. El Dow Jones cae un 1,13, el S&P un 1,07% y el Nasdaq un 0,65%. En el tecnológico RIM sigue lastrada por sus problemas en los terminales BlackBerry. El valor pierde un 5,30%.

Por el contrario, el índice VIX de volatilidad recupera los 30 puntos, disparándose un 12,29%. Mal presagio para la economía mundial.

Los inversores han buscado refugio nuevamente en el oro. La onza subió hoy un 0,23% y cerró en el mercado de Londres a 1.682 dólares, frente a los 1.678 dólares de la jornada anterior.

El posible retraso de las medidas salvavidas para Europa echa tierra sobre la moneda única. El euro bajó hoy y se cambiaba en 1,3764 dólares, frente a los 1,3868 dólares de las últimas horas de la negociación europea del viernes por la tarde.