Las asociaciones de consumidores, los sindicatos, los partidos políticos y los analistas creen que el BCE mantendrá mañana los tipos de interés en la Eurozona en el 4 por ciento, para devolver la tranquilidad a los mercados tras la crisis provocada por las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos. No obstante, la mayoría estima que esta decisión no sentará precedente y la autoridad monetaria aplazará para los próximos meses la subida de un cuarto de punto prevista para septiembre, aunque también hay una minoría que piensa que mañana cumplirá su programa de alzas.